-¿Tú me quieres, Sam?
•¿A ti qué te parece?
-¿Por qué no me lo dices nunca?
•¿Cómo qué no te lo digo nunca? Pero si no paro de decirlo, pero si...
-No es verdad. Tú dices Idem y no es lo mismo.
•Todo el mundo dice 'Te quiero'... Ya no significa nada.
-Pero algunas veces, necesitas que te lo digan... Yo lo necesito.